
Editorial Aquí 363
Terminaron los bloqueos, las movilizaciones y los cercos a las ciudades; acabó la violencia de quienes protestaban y la de las fuerzas estatales; se podría decir que terminó la paralización obligada de las actividades sociales, económicas y que todo volvió a la normalidad.
Leer más...La suspensión de clases presenciales en La Paz y El Alto durante el prolongado bloqueo obligó nuevamente a miles de estudiantes a recurrir a la educación virtual. Seis años después de la pandemia, la crisis volvió a revelar las brechas tecnológicas, las dificultades de aprendizaje y las limitaciones del sistema educativo boliviano para enfrentar emergencias.
Wilfredo Pomar Miranda*
23 de julio de 2026
Cuando las aulas volvieron a quedarse vacías
Durante 53 días, las ciudades de La Paz y El Alto vivieron una de las interrupciones sociales más prolongadas de los últimos años. El bloqueo de carreteras y vías principales, iniciado el 1 de mayo tras un cabildo realizado en El Alto e impulsado principalmente por la Central Obrera Boliviana (COB) y la Federación Departamental de Trabajadores Campesinos de La Paz “Túpac Katari”, no solo afectó la circulación, el abastecimiento y la economía; también golpeó uno de los derechos fundamentales de la población: la educación.
Leer más...Lupe Cajías*
18 de junio de 2026
Fuente: Datapolis
Hace un siglo, los bolivianos fueron conducidos a una guerra fratricida por la demagogia de Daniel Salamanca, quien no dudó de aprovechar las demoras diplomáticas para salirse del frente interno convulsionado por reclamos de la autonomía universitaria, del respeto a las tierras comunitarias y de los flamantes sindicatos obreros.
Leer más...
Erick R. Torrico Villanueva*
13 de Julio de 2026
Fuente: ANF
Pese a que la democracia se mantiene como el régimen político predominante en la región latinoamericana y del Caribe hace más de 40 años, su situación común, con variaciones de grado, es deficitaria y, por tanto, de riesgo.
Leer más...
Roger Cortez Hurtado*
16 de junio de 2026
Fuente. Brújula Digital
El indudable retroceso de la cantidad de bloqueos de rutas no calma la desesperación de los cientos de miles –los más pobres y abandonados– que sufren las dentelladas de hambre y angustia que significa el no poder trabajar, ganar el sustento diario y conseguir el mínimo ingreso para sobrevivir.
Leer más...¿Y ahora qué?
Terminaron los 50 días de bloqueo, se firmaron acuerdos, se terminaron de dañar las carreteras con enormes bloques de montañas dinamitadas, se aplaudió a una parte pueblo, se vilipendió a otra parte del pueblo, se dejó en la quiebra a muchas pequeñas y medianas empresas, se enterró a pacientes que fallecieron por falta a atención y medicamentos oportunos, se dejó a miles de estudiantes sin educación presencial, se gritó “ahora sí, guerra civil”, se aplaudió el “estado de excepción”, se afilaron palos para defender al eterno presidente… pero ¿y ahora qué?
Leer más...
Erick R. Torrico Villanueva*
15 de junio de 2026
Fuente: ANF
La eficacia del bloqueo de rutas en la política contemporánea de Bolivia, como principal instrumento de máxima presión social, ha dependido de que se lo emplee bajo una dirección centralizada, en defensa de intereses de país vinculados con la preservación del orden democrático y en lo posible con alcance nacional.
Leer más...Víctor Montoya*

MIneros en una fogata en la Noche de San Juan
La masacre minera de San Juan, acaecida en la madruga del 24 de junio de 1967, no figura en las páginas oficiales de la historia de Bolivia, aunque se mantiene viva en la memoria colectiva y se la transmite a través de la tradición oral, de generación en generación, convirtiéndola en algunos casos en cuentos y leyendas, como sucede con los hechos históricos que se resisten a sucumbir entre las brumas del olvido. Y si lo cuento aquí y ahora, es porque fui testigo de esa horrenda masacre a los tres días de haber cumplido nueve años de edad.
Leer más...Arturo D. Villanueva
11 de junio de 2026
Fuente: https://www.facebook.com/share/p/1JCBPtjmcW/
NO OLVIDES que en este escenario de conflicto, también existe una SEUDO IZQUIERDA IMPOSTORA Y FANTOCHE que no sólo se reclama “del pueblo”, sino que inclusive pretende convertirse en su “vanguardia” que ni siquiera pide, sino que quiere forzar el estado de excepción, para provocar enfrentamientos (y mejor si son sangrientos).
Leer más...