
El pasado 10 de diciembre, la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de La Paz (APDHLP) se pronunció reafirmando su convicción de “defender la integralidad de los derechos humanos contenidos en dicha Declaración: los derechos civiles y políticos, pero también los económicos, sociales y ambientales; asimismo, los derechos los pueblos indígenas y las minorías culturales, junto a derechos de otros seres vivos y la naturaleza.”

Al hacer eco al primer artículo de la Declaración que señala que “Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos”, el pronunciamiento afirma que los pueblos tienen derecho “al desarrollo en armonía con la naturaleza y a vivir sin la amenaza permanente a sus soberanías y la paz mundial”, más aún ahora que “las potencias autocráticas y los gobiernos dictatoriales parecen empeñados en desconocer este postulado básico.”
El documento está firmado por Hernando Calla (presidente), Loyola Guzmán (vicepresidenta) y Marina Vargas (Secretaría de Extensionismo), en representación de los activistas y defensores de la APDHLP, quienes a tiempo de recordar un año más de la fundación de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia, hace un llamado para recuperar su institucionalidad y la de sus filiales departamentales y regionales, “para estar a la altura del legado de sus fundadores y miembros comprometidos en su vocación de servicio a los más humildes y la defensa intransigente de su independencia política”.