
El oficialismo masista necesita de la construcción de un gran aparato de símbolos con la finalidad de mantener latente la fidelidad y el apoyo de grandes sectores de los pobladores de campo, uno de los pilares de esa construcción es que en este mundo capitalista decadente lo único que queda como reserva moral son los valores del movimiento campesino–originario, cuyo representante natural es el presidente indígena Evo Morales. Las cumbres que el gobierno ha organizado con gran derroche de recursos económicos y un aparato publicitario impresionante estaban orientadas a mostrar a Evo Morales como el líder universal de los indígenas del planeta, se ha esmerado en traer delegaciones de indígenas de todos los continentes y países ataviados de sus vestimentas originarias y resaltando su expresiones culturales.
Leer más...Por Juan Manuel Karg
Mucho se habló a principios de este 2014 sobre la situación política y social que vivía Venezuela, ante los violentos hechos que se dieron a través de un (nuevo) intento de desestabilización del gobierno de Nicolás Maduro. Ese plan, que sus líderes conservadores habían denominado “La Salida”, tiene un paradojal destino meses después, con la renuncia de Ramón Guillermo Aveledo como Secretario General de la Mesa de Unidad Democrática (MUD), principal armado opositor contra el gobierno bolivariano. ¿Cuál es el momento político que vive Venezuela? ¿Qué definió el reciente congreso del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), partido gobernante? ¿Qué intentará ahora la oposición a Maduro?
Leer más...Para los marxistas es de capital importancia analizar el papel que están jugando las clases sociales que conforman la masa de explotados y oprimidos que, a través del NO en el referéndum por la reelección de la dupla Evo-Álvaro, han expresado su repudio al gobierno impostor y corrupto.
Leer más...Luis Fernando Cantoral
(AquíCom/27-07-014). El jefe de la Unidad del Adulto Mayor y Personas con Discapacidad, del Gobierno Autónomo Municipal de La Paz, Hernán Vargas Marconi, informó que los casos de denuncias de maltrato a las personas mayores de 60 años, se duplicaron desde el 2011, y que en la gestión 2013 registraron 1.144 denuncias.
Leer más...por Juan Miguel Muñoz
3 septiembre 2014
La normalidad cotidiana, imposible saber por cuánto tiempo, vuelve a reinar en el sur de Israel, y los vecinos de los kibutzim y las comunidades lindantes con Gaza —muchos de ellos hispanohablantes izquierdistas y anarquistas originarios de Argentina o Uruguay— regresan a sus viviendas y a sus mecanizados campos de cultivo. A pocos metros, sin embargo, más de 100.000 personas (el 6% de la población del minúsculo territorio palestino) se han quedado sin hogar. Y sin nada. Se necesitan con urgencia, alertan desde la franja, 5.000 caravanas, porque sus barrios han sido arrasados hasta los cimientos por la aviación y artillería israelíes, mientras los casi dos millones restantes de pobladores subsisten sin apenas luz y agua, rodeados de las ruinas en que se han convertido en ocho años las infraestructuras públicas de Gaza. Docenas de colegios y hospitales han sido bombardeados; la central eléctrica es un amasijo de hierros; cientos de pequeñas fábricas han sido demolidas, y el sistema de distribución de agua, arruinado… Desde 2006, son cuatro las invasiones o bombardeos masivos. Lo normal para los vecinos de la franja. Los cientos de proyectiles sin explotar se desactivan sin aparatos, porque Israel —y ahora el régimen golpista egipcio con más celo que antes— no permite que entren en Gaza ningún artilugio sofisticado, ni las tuberías necesarias para reparar desagües, ni el cemento imprescindible para reconstruir edificios… Diez días después del alto el fuego, nada ha cambiado en los cruces fronterizos de Gaza y los productos siguen sin entrar, según la Agencia de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios. Todo normal.
Leer más...editorial
Los militares bolivianos que se formaron y que se siguen formando, según la llamada doctrina y la práctica del ejército de Estados Unidos, especialmente en la Escuela de Cóndores de Sanandita (Tarija-Bolivia), adquieren o desarrollan destrezas para matar, incluso a sus subordinados y/o a sus compañeros de estudio.
Leer más...solidaridad
Fanthy Velarde
Hace 30 años me di cuenta de que había una muchacha que usaba faldas largas y pañoletas coloridas; hablaba lentamente, sin alzar nunca la voz y caminaba por los barrios acompañando a las mujeres en sus giras para soportar las pobrezas de la vida, llenándoles sus días de ilusiones, transmitiéndoles la emoción que poseía…

Remberto Cárdenas Morales* - De sábado a sábado (202)
"TIPNIS o muerte". Así titula una entrevista que publicó el diario paceño La Razón con el más importante dirigente de la reserva natural y territorio indígena, Fernando Vargas Mosúa, frase que él dijo. Ese es un resumen preciso de lo que piensan y sienten los indígenas. Es que solamente los últimos días esos pueblos han ofrendado vidas, como los de la IX marcha que, en la sede de gobierno, esperan conversar con los gobernantes para conseguir una salida al conflicto que protagonizan: que el camino de la discordia, Villa Tunari-Sn Ignacio de Moxos, se construya por cualquier otro lugar distinto al corazón del TIPNIS.
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editorial
Los ex asalariados de la Empresa Minera Himalaya (La Paz), debido a que esas pertenencias fueron “recuperadas” por los gobernantes y transferidas a la Cooperativa Cerro Negro, para que los miembros de ésta las exploten en su beneficio, en una carta al Presidente de Bolivia, dicen: “… avasalladores explotan (aquéllos parajes ricos en wolfram), procesan y venden sin tener un contrato o autorización del Gobierno, sin tener licencia de medio ambiente, sin aplicar la Responsabilidad Social Empresarial con las comunidades campesinas vecinas, sin pagar regalías al departamento de La Paz, ni impuestos”[1].
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